[Costa Rica] Monteverde y El Arenal, jungla y volcán

Tras una semana de surf y playa en la fantástica playa de Jacó, era momento de conocer un poco el interior del país, sus parques naturales y sus volcanes. Próximo destino Monteverde! 120 km nos separaban de nuestro destino, pero ¿quién imaginaba que estaríamos prácticamente todo el día para llegar? Y es que el estado de las carreteras son el punto flojo de Costa Rica. Para que os hagáis una idea: desde Puntarenas hasta Monteverde, fuimos por carreteras de tierra, bien empinadas, parando literalmente en casa de cada uno de los pasajeros,… en resumen: 73 km en casi 4 horas XDDD Eso sí , toda una experiencia que es de lo que se trata!

Llegamos a Santa Elena al atardecer y nos dirigimos directamente al Casa Tranquilo Hostel, por supuesto sin reserva, como viene siendo costumbre (algún día nos tocará dormir al raso y verás como se nos quita la tontería :P). Aún les quedaba una habitación doble, 20USD la noche, y el lugar parecía muy auténtico. Una especie de casa cabaña casi  en medio de la selva, así que allí nos quedamos tres noches.

El principal atractivo de Monteverde es su reserva natural, llamada Cloud Forest, a unos 1800 metros de altitud. Preguntamos en el hostel como llegar lo más barato posible (la pela es la pela), y nos comentaron que había un bus que subía y que lo podíamos coger “en la curva”. Así que nos fuimos a la curva, y efectivamente con un pelín de retraso llego un bus que paró en la curva y nos llevó hasta la misma entrada de la reserva. La entrada costaba unos 18 usd por persona, con precios muy reducidos para locales y estudiantes, lo que me parece fantástico (de verdad! la gente del lugar debe poder disfrutar de sus entornos naturales sin que suponga un descalabro económico). Y valió la pena, ya no por toda la fauna y flora que vimos, (incluidos pisotes, monos carablanca, colibríes, mariposas, saltamontes, gusanos, libélulas, setas, helechos de todo tipo,…) qué también, sin por la experiencia de estar en medio de la jungla!

Pagamos la entrada y preguntamos que debíamos hacer si nos encontrábamos con una araña del tamaño de un puño, a lo que nos respondieron que no pasaba nada, que la dejáramos tranquila y marcha O_o Qué fácil de decir! Así que mapa en mano, nos adentramos en la frondosa selva, siempre siguiendo los senderos. Allí estábamos los dos, mendo y lerendo, en un entorno totalmente desconocido, sin nadie que nos guiara ni nos protegiera. Nuestros sentidos se abrieron como nunca. No sabíamos si vigilar arriba o abajo, ni tampoco lo que nos podíamos encontrar (estaba claro que ni jaguares ni panteras, pero monos, arañas, serpientes,… cabía la posibilidad). La cantidad de sonidos que se perciben abruman al cerebro. La cabeza gira a uno y otro lado, tratando de visualizar de donde viene algún sonido distinto del “clásico ruido de fondo”. Y a la media hora de camino tuvimos la gran suerte, y el gran susto, de encontrarnos con una familia de unos mamíferos cuadrúpedo, bajos, con cola larga y morro alargado que estaban cruzando el sendero. Para ellos nosotros éramos como invisibles, o al menos eso parecía. Siguieron su camino, y nosotros el nuestro, preguntándonos que clase de animal sería. Al volver preguntamos, y son los famosos pisotes 😉

Cuando estás en la selva no tienes tiempo de pensar en que voy a hacer mañana, o de preocuparte de si este o el otro me ha dicho tal o cual cosa. Es puro presente. Pura adrenalina. Puro instinto de supervivencia. Pura observación y cautela.

Te das cuenta de que en ese mismo instante eres simplemente el peor, el peor adaptado de todos los animales que se encuentran en el lugar. Que no duraría ni tres días, porque no sé ni qué frutos puedo comer, ni cómo cazar un simple pisote, un ratón o un pajarito, ni hacer fuego para que mi “débil” estómago lo pueda digerir. Es como si todo lo que ha progresado el homo sapiens en cientos de miles de años se viera totalmente desbaratado por un cambio de entorno, en el que los conocimientos adquiridos de poco sirven, y los instintos se perdieron a lo largo de la historia.  Sólo me quedaba la esperanza de que el resto de bichos y animales del lugar me vieran como a un gran mono (que eso es de donde venimos, del género de los Grandes Simios -Great Apes-) y que decidieran no meterse con nosotros. Y en este estado de alerta permanente pasamos todo el día, disfrutando de descubrir pájaros camuflados entre la vegetación, gusanos en las laderas del sendero, monos carablanca en las copas de los árboles, y por suerte sin encuentros con serpientes o arañas ;p Un día para el recuerdo, y un buen recordatorio de que no somos nadie sin toda la tecnología y conocimiento que los humanos hemos desarrollado en los últimos siglos!

Y llegó el momento de ir a ver por primera vez en nuestra vida un volcán! En este caso, el de El Arenal. Eso sí, no sin antes disfrutar de otra increíble travesía para recorrer los escasos 30 km (en linea recta) que separan Monteverde de La Fortuna. Las opciones eran un bus que tardaba unas 5 horas para poder rodear toda la laguna El Arenal, o hacer un combo: bus-bote-bus que saldría más caro pero prometía ser una buena experiencia, y vaya si lo fue! Con un poco de lluvia para amenizar la jornada, subimos a un microbus que nos llevó por caminos embarrados y llenos de baches tan profundos que le obligaban a ir por el carril contrario una buena parte del trayecto, hasta la orilla de la laguna. Allí nos esperaba un bote atracado sobre la misma arena. Media horita de navegación y ya estábamos en la otra orilla. Otro bus, y directos al Gringo Pete’s Hostel, por supuesto sin reserva 😛

En este hostel la habitación privada costaba 14 usd, por lo que pensamos que ante tal chollo, lo mejor sería quedarse unos días para avanzar en el blog. Y tras dos días de nubes, lluvia, nubes y lluvia, de repente se despejó y allí estaba, en visión directa desde nuestra habitación el majestuoso volcán Arenal! El único de Costa Rica con la forma típica de cono, es un volcán que sigue despierto desde que en 1968 despertara llevándose por delante a más de ochenta personas. Por este motivo no pudimos subir hasta lo más alto, ya que sigue desprendiendo gases y en ocasiones lava.

Estuvimos en el parque unas dos horas y media. Justo al entrar en el parque vimos como una guía le enseñaba a unos turistas la foto de un guepardo que habían hecho en el propio parque, y ya volvíamos a estar en las mismas XDDD Acongojaditos! Pero bueno, repetimos el proceso mental de que somos monos grandes, vamos en pareja, y que aunque nosotros también teníamos mucho que perder, difícilmente se expondrían a tal riesgo (o eso queríamos creer!). Por suerte, no nos encontramos a ningún gato grande, pero vimos una parejita de quetzales, caballos, monos carablanca, mariposas enormes y lagartijas, muchas lagartijas! En la parte “segura” más alta, el terreno está cubierto por rocas volcánicas. Al pisarlas sientes como crujen, muy parecido a lo que sería pisar carbón de reyes. Te imaginas el momento en que el volcán estaba en plena actividad y se te ponen los pelos de punta…

De vuelta, andamos otra media horita extra para llegar hasta un río de aguas termales y darnos un buen chapuzón después de la caminata que nos habíamos dado. Que sensación tan fantástica, dejarse abrazar por la corriente de agua, clara y caliente, directamente desde las profundidades del volcán… que maravillosa es la naturaleza!

Así fue como llegó la hora de coger EL bus de vuelta (sólo había uno), llegamos a la “parada” (cuatro palos con un techo de uralita) y de repente cayó la gran tormenta tropical! Es alucinante como en cuestión de minutos pasamos de un agradable solecito a semejante aguacero, pero en fin, así es el clima tropical.

Vuelta a La Fortuna. Costa Rica venció en los penalties a Grecia, y pasaba a cuartos de final contra Holanda! Otro día de locura y celebración como si hubiesen ganado el mundial, qué orgullosos estaban. “Sí se puede, sí se puede”, cantaban las camareras del bar sin parar. Y es que con semejante positivismo, sólo les puede ir bien en la vida ;D

Continuamos, próxima parada… Tortuguero!

Anuncios

2 comentarios en “[Costa Rica] Monteverde y El Arenal, jungla y volcán”

  1. Gracias por el inmenso trabajo de compartir con tanto cariño estas vivencias tan especiales que sin duda marcan vuestras vidas. Conseguis que las personas que nunca estuvimos en una selva, que solo estudiamos en los libros que es un selva, sintamos su proximidad. Cuidaros mucho, se os quiere tanto…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s